Monday, April 02, 2007

Disquisiciones filosóficas y algo (in)útiles sobre el reggeaton!

Tenia tiempo ya que no posteaba algo en contra del Reggaeton, aqui posteo algo que no me pertenece, este es un artículo (más que artículo es como una anécdota) redactado por Alexei Guerra Sotillo (escritor o algo por el estilo de Impulso Digital) dirigido al profesor Mario Sánchez.

Disquisiciones filosóficas y algo (in)útiles sobre el reggeatón
Fecha de publicación: 29/03/2007
Al profesor Mario Sánchez, colega melómano

Huyendo del tráfico y de motores recalentados, me subo a la unidad de transporte colectivo. Milagrosamente, logro medio sentarme en el ínfimo espacio que un señor de voluminosa humanidad dejó libre. Dos estudiantes descuartizan con insultos al profesor de Biología. Una abuelita intenta vanamente, calmar a su nieto. Una parejita de novios intercambia coqueteos. Un señor, visiblemente asfixiado por su corbata setentosa, exhibe su rostro amarrado, sin disimular su mal humor. Más que pasajero, me siento súbitamente imbuido en un incomparable ejercicio de análisis sociológico, indagación del zoológico humano de caras, símbolos y conductas que somos. Entre el ruido de cornetas e insultos de choferes diversos y apurados, la música de la radio inunda los pocos espacios vacíos del pequeño autobús. Lo llaman…reggeatón.

("Hoy nuestro amor se acabó…por mi búscate otro hombre…otro que te vuelva loca…loca…loca…vete")
Amado y odiado. Criticado y bailado. ¿Cuál es el origen del reggeatón? ¿Por qué existe? A diferencia de décadas pasadas y ritmos más definidos o delimitados, la música actual se caracteriza por ser una gran fusión de sonoridades, cadencias e intenciones, potenciadas por los avances de la ingeniería del sonido, y las posibilidades que la imaginación, el oído y el mercado ofrecen.
Tesis divergentes señalan a Panamá o a Puerto Rico como países en los cuales surgió el referido ritmo, coincidiendo solamente en la marcada influencia del dancehall jamaiquino y del raggamuffin, junto al funk, al rap, al hip hop, y a otros ritmos marcadamente tropicales, en la evolución y conformación del reggeaton.

Su extracción popular, esencialmente urbana y caribeña, plena de cantantes y grupos sin academicismos pero formados en el fragor de la calle, emerge como una de las posibles razones que explicarían su auge y vigencia, en los países de la América caribeña, y obviamente, en Venezuela.

La buseta se detiene ante el rojo del semáforo. La gente se pelea por bajar y subir al mismo tiempo. Roces incómodos, un "ya va señor", otro "aquí me bajo" se deslizan caóticos junto a la gota de sudor que recorre veloz mi cachete izquierdo bordeando la mitad del día. El reggeaton sigue su dominio (¿dictadura?) en las ondas hertzianas que retumban en las paredes de la unidad. Paradoja musical: estacionados en su cadencia, en su invariable y monótono pum-pum, la música es asombrosamente pegajosa. Al sondear sus letras, un extraño vacío golpea la autoestima del lenguaje, o la lógica de los códigos que usamos para comunicarnos.

("Ella lo baila pegao…pegao…pegao…pegao…camina pa onde mi porque ella quiere que la suene")
La política es la continuación de la guerra por otros medios, según la famosa tesis, y algo similar encajaría en la definición del baile, movimiento armónico de una pareja, bajo el cual subyace un evidente contenido sexual. Jugueteo corporal, escarceo de pasos y miradas, musicalización de la atracción, cacería de miradas furtivas, el baile ha tenido y tiene una carga celebratoria, festiva y sensual. Pero si antes el pudor contenía los roces o cercanías excesivas, con el reggeaton ese término ha quedado maltrechamente agonizante.
Asistimos a una erotización del espacio musical, a una relajación de los referentes morales, liberalización de un sexo sin contenido ni propósito, proceso en el cual el segmento social protagonista principal del ritmo (púberes, jóvenes, pre-adolescentes e inmaduros a conciencia) y la secular rebeldía juvenil que los define, trastoca con este ritmo, no sólo los códigos del baile, sino también del lenguaje y sus contenidos. Priva en algunas canciones del reggeaton, la misma racionalidad del "Chateo" en Internet: ahorro de letras, palabras y significados.

("¿Quién esss…el que te pone a vibrar?... ¿Quién esss…el que te pone a pensar?...¿Quién es…el que te quiere besar?")
Con muy pocas excepciones, en las letras del reggeaton las palabras corren, se amontonan y se confunden en una montaña caótica de sonidos que simbolizan una nueva forma de expresión, inmune a las críticas, y que se burla de las reglas y patrones de comunicación establecidos. He allí quizá la fuerza de la popularidad del ritmo, su verdadera fortaleza y muestra de su arrastre masivo: su burla al Poder establecido, llámese lenguaje, sentido común, moral, forma de vestir, de bailar, de expresarse, o de juguetear melódicamente con temas que muchos consideran tabú.

Es expresión el reggeaton, en esta hora global y democráticamente tecnológica, de uno de los postulados posmodernos: no necesitas hablar bien para cantar; no necesitas talento para ser artista; no necesitas un mensaje para comunicarte. Escuchamos, seguimos el ritmo con el pie, o los dedos de la mano cómplice e inconciente de la realidad actual: la forma sin fondo, el sentido del sin sentido. El no significado también puede ser un significado.

("Así…Así, como fiera salvaje…Así…Así…como fiera salvaje…")
La gente en la buseta reconfigura en mi saturado disco duro mental cualquier noción anterior de lleno, vacío, capacidad, full, apretado, sudor, calor. Una señora de pie, emplea inconciente su trasero para jugar ping pong con mi cabeza. Apenas quedan unos residuos de mi paciencia, evaporada por la temperatura y la travesía. Caminar tres cuadras puede ser una liberación.
("Tu ere una bestia, una víbora… calnívora como dinosaurio… hoy voy a sel tu veterinario…pa´ tranquilizalte los ovar…")
Ha sido suficiente. No sé como lo hice, logré salir de la unidad. El aire mezclado con monóxido golpea mi cara. La libertad también puede ser una acera.

La buseta sigue su viaje, retumbando con la rockola trastocada en radio A.M.-F.M. a todo volumen, en absoluto clímax reggeatónico. ¿Moda musical pasajera? ¿Tendencia rítmica permanente? ¿Escándalo del baile sin pudor? ¿Involución del lenguaje? ¿Preocupación desmesurada de padres pacatos y ociosos que no saben bailar? ¿Accidente musical de la posmodernidad juvenil caribeña?
Las preguntas revoloteaban en mi mente junto a un mensaje neuronal de mi estómago vacío. Seguí caminando, tarareando una canción de Yordano, y más allá otra de Rubén Blades, pensando en la época en la cual los cantantes no gritaban, no se peleaban con el lenguaje y, cosa asombrosa, musicalizaban una historia.



Alexei Guerra Sotillo

Sunday, April 01, 2007

Tenemos con que, CON RCTV!!


Desde que tengo uso de conciencia y de razón, recuerdo que el Canal que he preferido ver des de que era sólo un infante con ganas de ver alguna comiquita que me hiciera reír, o me hiciera soñar con que fuera ese "Superhéroe" de mi comiquita fue Radio Caracas, en aquel entonces el logo era distinto, era un cuadrado con tres divisiones y con un león apoyándose sobre un escudo, pero eso no era lo único distinto, el ambiente también lo era. Ya ahora grandecito, y siendo capaz de razonar y de tener autonomía en mis pensamientos y/o creencias, aún sigo prefiriendo RCTV!, es sin duda alguna el canal que marca la diferencia, más allá del ámbito político, es el único que expresa lo malo, lo feo y lo bonito de lo que sucede en nuestro país. RCTV por ser un canal que no se vende, por ser un c anal que no demuestra ningún tipo de afinidad Política por el Gobierno de turno ha sido catalogado entre otras cosas como un canal Terrorista, un "lacayo" del "IMPERIO", y pare uno de contar. Es por eso que si entramos en razón y buscamos el significado de LIBERTAD DE EXPRESIÓN e IMPARCIALIDAD nos damos cuenta que RCTV es casi que el único canal de todo el ámbito radio eléctrico Venezolano que practica ambas cosas. RCTV se preocupa por mostrar lo malo de este Gobierno no por estar en contra, sino porque en realidad se preocupa por LA COMUNIDAD, EL PUEBLO en general sin ningún tipo de discriminación, cosa que no practican los "oficialistas", ya que por el simple hecho de no estar con ellos, y no sonreír o aplaudir las cosas que diga "su comandante" eres catalogado de Golpista y demás. Por eso se les hace el llamado a la comunidad a que defien da su derecho de estar informados, a defender LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN y EL LIBRE ALBEDRÍO, porque sin ninguna de éstas no puede haber DEMOCRACIA que valga...